Al lado de nuestro salón, separados por una pared de por lo menos 2cm de ancho, duerme un matrimonio de unos 50 y tantos años. Estos vecinos son gente trabajadora, muy educados. El problema es la señora, una mujer que por lo visto sufre de los nervios y que tiene "un pronto muy fuerte, propio de una mujer mayor", según su marido. Pobre marido.
Pues bien, como fuimos avisadas desde el momento en que llegamos al piso, hace ya un año y medio, hemos evitado por todos los medios celebrar cenas o cualquier tipo de fiesta en nuestra casa. Y por si se nos olvida, a las 12 suenan unos golpecitos en la pared que te avisan de que como sigas así a las 12,30 va a sonar el timbre y vas a recibir a unos señores vestidos de azul. El caso es que el sábado una de mis compañeras (llamemosla 2) cenó en nuestro piso con 5 amigos más. Las versiones de lo que pasó son estas:
1. Versión A: Compañera 2
-"Vinieron a cenar mi amigo y dos parejas más y a las 12 menos 5 minutos ya estaba la tía histérica tocando en la pared, así que apagamos la tele y nos pusimos a tomarnos algo en el sofá.Y eso que lo único que hacíamos era hablar.
-Tía, ¿pero es que hablabais muy fuerte? Ya sabes que si ellos están acostados lo oyen todo.
-Qué va tía, si estábamos como ahora tú y yo. Y lo más fuerte es que empezó a pegar timbrazos sin parar y a decirnos hijos de puta y cabrones y de todo
-Tía, ¿de verdad? ¿así, sin ton ni son?
-Sí tía, empezó a gritar y eran las 12 y media, así que decidí no abrirle la puerta, porque sé que si le abro la liamos parda y no tenía más ganas de follón.
-Qué fuerte tía, ¿y que hicisteis?
-Pues nada, bajamos la voz y ella seguía gritando, así que a las 2 ya nos fuimos. Mira es que lo pienso y me pongo mala, ¿tú te crees? Estoy super cabreada. Qué vergüenza pasé..."
2. Versión B: Vecino (marido)
"-Perdone vecino, ¿podemos hablar con usted un momento?
-No, no podemos hablar. Esto ya se ha acabado.
-¿Cómo que no? Tendremos que hablar para llegar a un acuerdo.
-No hay acuerdos, ahora mismo voy a ver al señor presidente y al administrador y a hacer todo lo posible para que os echen del piso.
-¿Cómo? A ver, vamos a hablar. Es que nosotras no estábamos (compañera 1 y yo) y queremos oir su versión también.
-Mira, yo no puedo aguantar que nadie le diga ´loca, lagarta e imbécil´ a mi esposa. Esto ya es lo último. ¡Hombre! Que intentamos ser lo más comprensivos con vosotras y encima nos faltais el respeto y nos insultais cuando os decimos que bajeis la voz.
-Pero, eso no es lo que teníamos entendido...[contamos la versión que conocemos]
-¿Qué? Pero bueno, ¡esto ya es la gota que colma el vaso!Que mi mujer tocó a las 12 y luego a las 12 y media llamó al timbre y no abristeis y los amigos que teníais allí empezaron a reirse de ella y, claro, después de 35 años aguantando vecinos, se le fue la boca y les dijo algo. ¡Pero ellos seguían y cada vez más fuerte! A mí siempre me han enseñado a respetar a los mayores y a ser educado.
-Pero nosotras le estamos hablando con respeto y creemos que somos personas educadas. Estamos intentando llegar a un acuerdo...
[Periodo de incomunicación: hablamos y explicamos, pero nuestro vecino no nos escucha, nos intenta convencer de que es mejor que nos mudemos porque así "otros tendrán el gusto de disfrutarnos", que no es "avaricioso" y le gusta "compartir con otros vecinos" ]
Entre una versión y otra, nuestro portero ha dado una tercera que vamos a omitir por
razones obvias (¿Y qué tiene que ver el portero?)
Por cierto, nuestro vecino dice que nos quiere como a sus hijas, que si por él fuera nos adoptaría...
Conclusión: no hay conclusión. Se aceptan sugerencias.